lunes, 13 de febrero de 2012

Día 2: Domingo de museos

5 de febrero de 2.012

Empezamos otra fría jornada londinense. Mirando por la ventana de la habitación vemos que la nieve ha pintado todo de blanco.


Desayuno en el hotel antes de enfrentarnos al frío.


Camino a la estación disfrutando de las calles nevadas.





Hoy nos movemos en metro. Es bastante caro. El billete sencillo ronda las 3 o 4 libras, pero si haces los suficientes viajes en el día, compensa comprar el billete para un día con viajes ilimitados por 7 libras.



Al menos, el metro funciona bastante bien. Pasan trenes cada muy poco tiempo y enseguida llegamos al British Museum.



Una de las cosas más interesantes del museo se encuentra casi a la entrada: "La piedra de Rosetta" Esta piedra lleva expuesta en este museo 210 años, desde 1.802.


La Piedra de Rosetta es un antiguo monumento egipcio con un decreto publicado en Menfis en el año 196 a. C. en nombre del faraón Ptolomeo V. El decreto aparece escrito en tres alfabetos: el texto superior en jeroglíficos egipcios, la parte intermedia en egipcio antiguo y la inferior en griego antiguo. 
Gracias a que presenta esencialmente el mismo contenido en los tres alfabetos, esta piedra proveyó la clave para el entendimiento moderno de los jeroglíficos egipcios.



Fue encontrada en la ciudad egipcia de Rosetta por un soldado francés en 1.799. En 1.801, los británicos derrotaron a los franceses. Por lo tanto, la piedra no se quedó en Egipto ni se fue a Francia. Los ingleses fueron más listos y desde 1.802 la piedra se encuentra en Gran Bretaña.




Esculturas griegas en el museo británico.





Partes del Palacio de Khorsabad (norte de Irak), construído por el rey asirio Sargón II entre los años 721 y 105 antes de Cristo. 
Estas figuras se encontraban originalmente en una de las puertas de entrada a la ciudadela. El edificio fue descubierto por un arqueólogo francés, pero debido al peso de estas figuras, los franceses decidieron dejarlas. Años después, fueron compradas por los británicos.


Las figuras en su lugar de origen.





Partes del Partenón griego que ha ido a parar al museo británico.






Resulta muy interesante la zona egipcia con sus momias y diversos objetos.




Momia de Cleopatra. Pero no de la Cleopatra que conocemos, sino otra anterior a ella. Esta tenía 17 años al morir.


Diversos cráneos originales.


Tumba de Sebekhetepi, de alrededor del 2.000 antes de Cristo.



Cuerpo de un egipcio momificado naturalmente hace más de 5.000 años.




En el museo tienen incluso una completa colección de relojes.


Después del museo nos dirigimos a la National Gallery.



Antes de entrar en el otro museo,un pequeño tentenmpié


La National Gallery se encuentra en la Trafalgar Square.



Debido a la helada, habían cerrado la entrada principal.


En la National Gallery no se pueden hacer fotos, pero pudimos admirar obras de Van Gogh, Velázquez, Zurbarán, Botticelli, etc.


Para finalizar la jornada cultural, visitamos las Churchill War Rooms, que es un museo que comprende los Cabinet War Rooms, un complejo histórico subterráneo que albergó un centro de comando del gobierno británico durante la Segunda Guerra Mundial.


Está ubicado debajo del edificio del Tesoro en el área de Whitehall de Westminster.


Estuvo operativo desde agosto de 1.939, poco después del estallido de la guerra, hasta agosto de 1.945, tras la rendición de Japón.


La visita fue muy interesante, ya que se conservan muchos objetos de la vida cotidiana en este curioso bunker.


Lo que queda de una de las sillas utilizadas por las teleoperadoras del bunker.


Un práctico retrete del bunker.


Una de las habitaciones.


Esta habitación estaba destinada a la señora Churchill.


La cocina del bunker estaba preparada para cocinar varios platos a la vez.




La habitación de Churchill. Se dice que durmió sólo 3 días aquí, ya que prefería la comodidad de su casa. Sin embargo sí que solía utilizar la cama para echar la siesta.


El puro de Winston.


Al terminar la visita ya era noche cerrada.



Por la noche nos dirigimos a Chinatown.


A Montse le "encantan" los patos colgados de todos los restaurantes.




El musical de Los Miserables se representa en Londres desde hace más de 25 años.



El teatro Palace, donde antiguamente se representaba Los Miserables y ahora se representa Cantando bajo la lluvia.


Divertida señal de tráfico en el West End.


Urinario público al aire libre. Con el frío que hacía, ningún valiente se atrevió a desenfundar...


Para acabar el día, cenamos en St Georges Tavern, un pub inglés cerca del hotel.

,

No hay comentarios:

Publicar un comentario